LA BODA

 

 Hace relativamente poco tiempo acudí a un enlace nupcial, no era de aquellos pomposos, ni glamuroso, fue algo sencillo, muy intimo y familiar, al que tan solo acudieron familiares y amigos.

La boda se celebro por lo civil en un ayuntamiento de pueblo, con una sencillez que la hizo hermosa, después de hacer los trámites pertinentes los pocos asistentes nos fuimos a un restaurante de aquellos de carretera ,en el cual nos esperaba  un suculento bufet libre dispuesto a saciar el hambre de los asistentes.

La comida fue muy amena y amenizada, valga la redundancia con sumo arte por una cantante trotamundos de aquellas entradita en años, que suelen cantar boleros y canciones que ya no se llevan, pero que a la gran mayoría nos gusta escuchar porque normalmente nos traen buenos recuerdos.

Se suponía que terminado el festín cada cual pondría pies en polvorosa y dejaríamos que los novios se marcharan tranquilamente a disfrutar del fin de semana que les esperaba en un hermoso pueblo costero muy cercano, alojados en un confortable hotel con desayuno incluido ,porque el todo incluido excedía del presupuesto que tenía asignado el tío del novio ,que era el que pagaba el desfase, aquí no vale aquella frase que dice: ha merecido la pena gastarse la pasta, ya que corren malos tiempos y todos los bolsillos tienen algún descosido por el que hay muchas  fugas y ninguna entrada, nada más lejos de la realidad ,a alguien se le ocurrió decir aquello de...vamos a tomarnos la ultima copita y se acabó ¡grosso error! Ya que en la última copita el padrino por llamarlo así para entendernos, porque en las bodas civiles son los testigos del evento, iba un poco pasado de rosca a cuentas del whisky, empezó de forma y manera descarada a incordiar a un amigo de la reciente pareja, el desbarajuste empezó por temas futbolísticos, pero eso es lo de menos seguramente podría haber empezado por cualquier otra cosa, ya que el exceso hace estragos en las neuronas de los que no andan centrados ni estando serenos.

Aquello acabó como el rosario de la aurora, cabe resaltar que no llegó la sangre el rio porque algunos pusimos remedio, a los novios los mandamos sin previo aviso a su lindo hotel costero, al "padrino "le metimos una bronca de padre y señor mío, dándoselo seguidamente en custodia a su mujer, que por cierto no sabía la pobre donde meterse de la vergüenza que le hizo pasar aquel energúmeno.

Hasta aquí llega el mal llamado evento, eso sí quiero resaltar que fue una boda muy amena hasta casi llegado el final , dicho sea de paso, la novia es brasileña y estoy sumamente contento por ella con el enlace, ya que la pobre chica lleva cinco años en España trabajando de forma ilegal, explotada y sin derecho alguno, algo totalmente injusto a mi parecer en los tiempos que corren, ahora por fin podrá trabajar de forma legal y con papeles, pero seguramente seguirá siendo explotada.

 

¡VIVA LOS NOVIOS!

 

D.SILES